viernes, 24 de abril de 2015

EL CAPITÁN SALGUEIRO MAIA, LA REVOLUCION DE LOS CLAVELES. EL FIN DE LA DICTADURA PORTUGUESA

«Não se preocupem com o local onde sepultar o meu corpo. Preocupem-se é com aqueles que querem sepultar o que ajudei a construir» Fernando Salgueiro Maia
Monumento a Salgueiro Maia en Santarém

"Señores míos, como todos saben, hay diversas modalidades de Estado. Los estados sociales, los corporativos y el estado al que hemos llegado. Así, en esta noche solemne, vamos a acabar con el estado al que hemos llegado. De forma que, quien quiera venir conmigo, vamos para Lisboa y acabemos con esto. Quien sea voluntario, que salga y forme. Quien no quiera salir, se queda aquí".
Capitán Fernando José Salgueiro Maia, noche del 24 de abril de 1974 ante la tropa formada en la "Escola Prática de Cavalaria" de Santarém.

Capitán Fernando José Salgueiro Maia

El 25 de abril se celebra en nuestro país vecino, y de algún modo hermano por historia y sufrimientos, el aniversario de la Revolução dos Cravos (Revolución de los Claveles) llevada a cabo por jóvenes oficiales del Ejército Portugués, en su mayor parte capitanes, pertenecientes al Movimento das Forças Armadas (M.F.A.) que puso fin en 1974 a 43 años del Estado Novo instituido por Antonio de Oliveira Salazar en 1933, un régimen autoritario, corporativista, antiliberal, nacionalista, antiparlamentario y anticomunista. 

En 1974 el primer ministro de la República portuguesa era Marcello Caetano desde que en 1968 António de Oliveira Salazar se retirara por problemas de salud promoviéndole como sucesor. El presidente de la República portuguesa era el almirante Américo Tomás, cargo que mantenía desde 1958 en el que como candidato oficial de la Unión Nacional, único partido legal, le ganara las elecciones al general Humberto Delgado con denuncias de fraude electoral incluido. La candidatura la promovió el primer ministro Salazar que en realidad era el que ejercía todo el poder. 

La Península Ibérica estaba gobernada en esos momentos por dos dictaduras de corte fascista que 29 años después del fin de la II Guerra Mundial y junto con la Grecia de los Coroneles componían las dictaduras existentes en la Europa Occidental o en la llamada por los vencedores de la guerra la “Europa Libre”. Un dato importante a reseñar es que Portugal era miembro de la O.T.A.N. desde su fundación en 1949.

viernes, 3 de abril de 2015

LA MENTIRA ELEGIDA PASARÁ A LA HISTORIA Y SE CONVERTIRÁ EN LA VERDAD.




Sin embargo, es evidente que se escribirá una historia, la que sea, y cuando hayan muerto los que recuerden la guerra, se aceptará universalmente. Así que, a todos los efectos prácticos, la mentira se habrá convertido en verdad. (...) El objetivo tácito de esa argumentación es un mundo de pesadilla en el que el jefe, o la camarilla gobernante, controla no sólo el futuro sino también el pasado. Si el jefe dice de tal o cual acontecimiento que no ha sucedido, pues no ha sucedido; si dice que dos y dos son cinco, dos y dos serán cinco. Esta perspectiva me asusta mucho más que las bombas, y después de las experiencias de los últimos años no es una conjetura hecha a tontas y a locas”. George Orwell. “Mi Guerra Civil Española.

No se asusten, hoy no toca Guerra Civil, me acordé de este texto de Orwell al ver como Mariano Rajoy y otros dirigentes de su partido se quitan de encima su responsabilidad en la corrupción erigiéndose en los adalides de la lucha contra ella. Es verdad que el texto de Orwell se puede aplicar a cualquiera de los gobiernos que nos ha tocado sufrir en los últimos treinta y seis años de supuesta democracia, pero el que está ahora en el poder es el PP y a él dedico esta entrada sin olvidarme de otros muchos casos de corrupción que ha habido en este País y de los que no nos olvidamos ni debemos olvidarnos para contradecir al autor de “1984”.

Los políticos que nos gobiernan y nos han gobernado se aprendieron bien el manual de Göbbels y se lo han instalado en su cerebro de la misma manera que a Trinity le instalaban un programa para pilotar helicópteros en la película "Matrix". Entre otras cosas el gerifalte nazi Joseph Göebbels decía: “Una mentira repetida mil veces se convierte en una verdad”. Veamos: